martes, 20 de septiembre de 2016

¿Qué me trae?

En algún momento de nuestra vida todos hemos sentido angustia, tristeza, ahogo, vacío al sentirnos abandonados o rechazados por el ser amado y los recuerdos nos desasosiegan.
 
 
Siempre, lo más importante de todo, es no rechazar lo que sentimos, nuestras emociones, y en este caso concreto nuestro sentimiento de amor por no ser correspondidos. Lo que nos enriquece es amar, y a ser posible incondicionalmente, así que podemos plantear ese amor como un reto, como un límite a superar, amando independientemente del resultado.

Entra en estado meditativo y recibe a esa persona. Agradece este encuentro que ha venido para traerte una enseñanza, algo debes ver, alguna cualidad o rasgo que escondes.

En ese estado meditativo, pregúntate a ti misma sin miedo, sin culpa, sin juicio, con amor, merecimiento y valor:
 
1. ¿Qué me trae?
2. ¿Qué desea mostrarme?
3. ¿Qué me muestra él que no veo en mi?

En el silencio, escucha la respuesta. No rechaces su llegada. Ábrete. Y cuando te llegue la respuesta, despídete de la otra persona desde el centro de tu corazón con agradecimiento.

Luego reflexiona tranquila y serena y continúa tu camino con paso firme, eligiendo siempre amar. Que esa sea tu elección al margen de lo que otros decidan. Desapégate de los resultados y sólo AMA porque el amor nos prohibe no amar.
 

domingo, 11 de septiembre de 2016

Patchwork


La lectura del libro Los doce hilos de oro hizo que me enamorará del patchwork. Desde entonces, en el año 1997, soñaba con tejer una colcha. Y un buen día, me decidí a empezar a recortar cuadrados de diferentes telas. Tenía un armario prácticamente destinado a guardar retales y los cuadrados que iba recortando de cada uno de ellos. Mi primera colcha tenía que ser algo sencillo, nada de dibujos, ni de buscar o sacar patrones.

Cuando consideré que tenía suficientes cuadrados, empecé a coserlos, uno a uno, a mano… A veces las esquinas no me quedaban bien, pero me venían a la memoria las palabras de mi abuela materna de cuando me enseñó a hacer cadeneta con el ganchillo: no importa lo que tardes; deshaz las veces que sea necesario; lo que importa es el resultado final. Y con esas palabras descosía y volvía a coser.

No me he atrevido con una colcha. Sí con una manta de sofá. Me encanta ver a mi hijo arropada con ella. Me produce mucha ternura… ¡cosas de madres!, y ahora me alegro de haber seguido los consejos silenciosos de mi abuela.

Al finalizar, me quedó una sensación parecida a cuando termino un curso y mis alumnos se van despidiendo y se marchan. Siento un agradecimiento intenso y a la vez una especie de vacío. Porque por un lado, está la satisfacción de lo vivido (o creado en este caso)  y por otro, añoranza del camino, con la meta alcanzada. 


Me sobraron cuadrados y muchos retales así que en cualquier momento, comienzo mi nuevo puzzle.

Entre tanto, no solo me siento orgullosa por mi manta de sofá sino también por todo lo que he aprendido a lo largo del año que he tardado en realizarla:
  1. No importa cuántas veces haya que empezar, o como dice el refrán si te caes 7 veces levántate ocho.
  2. Desarrollar la paciencia.
  3. Concentrarme en lo que estoy haciendo (es una forma de mindfulness).
  4. No perder de vista el objetivo final.
  5. Convertir las palabras en experiencia y los sueños en realidad.

En el fondo el patchwork es una metáfora de la vida pues ella está compuesta de vivencias reflejadas por cada retal con sus respectivos recuerdos -uniendo pequeñas y grandes experiencias-  y de las relaciones, de cómo nos vamos encontrando, entretejiendo unos con otros y como todo ello nos proporciona dicha y felicidad.

Desde el centro de mi corazón gracias a cada persona que se ha cruzado en mi camino, sea alumno, amigo, familiar o lector de este blog, porque cada uno a su manera forma parte de mi existencia. Todo es como tiene que ser.

martes, 6 de septiembre de 2016

Maestro espiritual

"Un Maestro espiritual se esfuerza en ver en los seres las divinidades que aún no son. No le interesa lo que son ahora. Cada vez que les ve, piensa en esta chispa divina que hay enterrada en ellos y que espera el momento en que, por fin, le den la posibilidad de manifestarse. He ahí la expresión más elevada del amor: saber conectarse con la chispa divina en cada criatura para alimentarla y reforzarla.

¡Qué diferentes serían las relaciones entre los humanos si, ellos también, cuando se encontrasen, pensaran que el hombre o la mujer que tienen ante ellos, es el depositario de una chispa que ha brotado del fuego divino! Incluso en un criminal hay que buscar esta chispa para tratar de reanimarla. No siempre es posible, pero al menos hay que intentarlo. No siempre sabemos por qué ciertos seres se dejaron arrastrar por una mala pendiente, ni tampoco sabemos lo que podría enderezarlos y reanimar súbitamente la chispa que hay en ellos. Por eso nunca hay que emitir juicios definitivos sobre lo que son."

Omraam Mikhäel Aïvanhov, en su libro Pensamientos cotidianos de editorial Prosveta.
 

jueves, 1 de septiembre de 2016

Bienvenido Septiembre

Todos los comienzos tienen sombras,
pero nosotros estamos suficientemente preparados
para afrontar todo lo que venga.
 
Quehaceres, estudios, compras...

Aprovechemos el nuevo comienzo
y no seamos prisioneros de nosotros mismos.
 
 Os dejo, unas sugerencias para este mes:
  • Celebrar el fin del verano con una cena, fiesta temática.
  • Encargar lápices con nuestro nombre.
  • Crearos las portadas de vuestros nuevos cuadernos con imágenes que os gusten.
  • Elige un tema y busca libros relacionados. Lee uno cada mes, hasta final de año.
  • Compra una cartulina del color que te guste y busca en revistas aquéllas cosas que quisieras realizar a lo largo de este cuatrimestre. Luego, cuélgalo en un lugar visible y sueña..., ten FE y deja que el Universo conspire.
     
 
 
¡¡¡FELIZ VUELTA A NUESTRAS RUTINAS SIN TENSIONES!!!
 

martes, 2 de agosto de 2016

Un cuento de verano

Llegó agosto, mes en España por excelencia de vacaciones, de descanso, de cambio de hábitos, de desconexión... y este blog también se toma unos días y volverá a estar en activo a partir de septiembre.

Hasta entonces, os dejo un cuento, Un cuento de verano... Espero que lo disfrutéis y nos seguimos "viendo" a la vuelta, renovados, para hacer frente al último cuatrimestre del año.

!!!Felices días para todos!!!

 



El pequeño Stefek (Damian Ul), de seis años, en sus vacaciones estivales, se enfrenta al destino, poniendo en marcha una cadena de sucesos que podrían ayudarle a acercarse a su padre, quien años atrás abandonó a su madre. El niño cree que su padre podría ser un hombre al que observa a menudo mientras espera el tren en la estación del pueblo. Su hermana Elka (Ewelina Walendziak), de 17 años, le ayuda a aprender a sobornar a la suerte para manipular el destino, a través de coincidencias y pequeñas renuncias, así Stefek ve aumentar las esperanzas de que sus padres vuelvan a encontrarse. Pero pronto los trucos y casualidades se enfrentan con la realidad, y las cosas se complican.




martes, 26 de julio de 2016

En mi alma

Durante incontables momentos he sentido la dicha de ser amado.
La algarabía y el éxtasis del amor divino,
Se han dejado sentir en mí ser.
Como unidad me he percibido.
Como gota de un insondable océano,
Que siendo individual,
Fusionada con el TODO se ha reconocido.

No puedo sentir el TUYO ó el MIO,
Pues una sola cosa es.
La separación no me es reconocida,
Tan solo distingo la unión en un solo ser.
Le puedes otorgar innumerables nombres,
Pero no será por la denominación que lo reconocerás,
Tan solo a través de la experimentación te será dada su identidad.

Sin duda has buscado.
Sin duda lo has llamado.
Sin duda lo has gritado.
Sin duda lo has llorado,
Pero de seguro, mi dulce amigo,
En el exterior lo has intentado.
No es el lugar apropiado.
En las afueras, lo perecedero y mutable se encuentra,
Únicamente en el interior lo hallarás,
Pues, tu YO inmutable e inmaculado esperándote está.
Este será, el que te guíe por camino firme hacia la consecución de tu ideal.

Dilo, si así lo sientes.
Llámalo por el nombre que Tú lo reconoces,
No sientas pavor, que el miedo no agarrote tu garganta,
Desde las profundidades de tu alma haz se lo saber,
El hijo pródigo ha vuelto a casa,
Que Él te oiga decirle así:

¡PADRE!, ¡PADRE!, HE VUELTO A CASA.

Con todo mi AMOR, deseo que este sea el ideal y la meta de toda la humanidad.
 

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Autor: Matías Márquez (gaudapada@hotmail.com)
Fuente: De su libro Alma embriagada (Editorial: Visión Libros)

martes, 19 de julio de 2016

Dios existe

Dios no creó el mal.
El mal es el resultado de la ausencia de Dios en el corazón de los seres humanos.
Albert Einstein




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