martes, 24 de marzo de 2020

Cuarzos y sus propiedades

Hoy quiero hablarte de los cuarzos, del las piedras, que pueden utilizarse también en reiki o para tu uso personal, como adorno

Ojo de tigre: El ojo de tigre favorece la capacidad visual tanto exterior como interior. Agudiza el entendimiento y contribuye a reconocer los propios errores y a actuar en consecuencia.


Ámbar: El ámbar proporciona calor y confianza. Su fuerza solar te conduce por tu camino hacia una mayor alegría y una luz más clara. Te transmite intuición y te indica cómo puedes realizarte en la vida. De esta forma, el ámbar te echa una afortunada mano en las diversas empresas que emprendes.
En el plano corporal purifica y depura el organismo, tiene un efecto equilibrador sobre el sistema digestivo y hormonal y purifica y potencia el hígado.

Topacio: El topacio de color amarillo dorado te llena abundantemente de la energía fluyente y de la luz cálida del sol. Aporta mayor conciencia, vigilia y claridad, alegría y vivacidad. Además, elimina los sentimientos que suponen un lastre y los pensamientos turbios: una ayuda para las angustias y depresiones.
Fortalece y estimula todo el cuerpo y favorece la digestión espiritual y corporal.

Citrino: El citrino transmite bienestar, calor y vivacidad, seguridad y confianza. Te ayuda a procesar las experiencias vitales y a integrarlas en la personalidad, así como a aplicar las percepciones intuitivas en la vida diaria. Aporta plenitud, tanto interior como exterior, y te presta apoyo para la realización de tus objetivos.
En el ámbito físico favorece la excreción o eliminación de toxinas y ayuda en los trastornos digestivos y en la diabetes. Además, activa la sangre y potencia la actividad nerviosa.

Àgata : La ágata proporciona seriedad, resistencia y equilibrio. Ayuda a disolver emociones negativas y protege al ser interior. Despierta la valoración del propio cuerpo y actúa de forma constructiva sobre los órganos de la reproducción. Los discos de ágata con una inclusión cristalina introducen en ti una vida creciente (ya sea un niño físico o espiritual), seguridad y protección. 

Hematite La hematites da resistencia y fuerza, tiene un efecto potenciador y edificante sobre el cuerpo y moviliza fuerzas ocultas. Por lo tanto, ayuda en estados de debilidad y supone un apoyo para la sanación después de una enfermedad. Además, favorece una formación sana de sangre y células.
Jaspe sanguíneo: El jaspe sanguíneo, de colores verde y rojo, te une con la fuerza elemental y el amor paciente de la «madre Tierra». Te enseña el carácter no utilitario y la modestia, fortalece la sangre, aporta vitalidad y estabilidad, resistencia y paciencia. Purifica y transforma el cuerpo físico, y transmite el sentimiento de seguridad en el ciclo natural de la vida, del que pueden crearse energía y reposo.

Granate: El gránate aporta energía activa, intensidad de la voluntad, autoconfianza y éxito. Abre la vista para lo oculto hasta llegar a la clarividencia. Estimula la sexualidad y contribuye a modificarla en una fuerza transformadora y constructiva. A nivel corporal, colabora en las enfermedades de los órganos sexuales y estimula la circulación sanguínea.

Coral rojo: El coral rojo proporciona energía vital fluida y fuerza. Tiene un efecto estimulante y vivificador y favorece la hematopoyesis. Da estabilidad, y al mismo tiempo favorece la flexibilidad, de forma que puedes tener seguridad en ti mismo mientras simultáneamente sigues el curso de la vida.

Rubí: El rubí transmite una energía vivificadora, cálida y creativa que lleva a la clarificación y la transformación. Establece un vínculo armónico entre el amor corporal y espiritual, entre la sexualidad y la espiritualidad, a través de lo cual se abren nuevas formas vivenciales.


Cornalina: La cornalina te une con la belleza y la fuerza creadora de esta tierra. Te ayuda a vivir y favorece la concentración. Devuelve el asombro por los milagros de la creación, hace que la vida vuelva a fluir y activa la capacidad de expresión creativa.

Piedra lunar: La piedra lunar te abre para tu riqueza de sentimientos interior. Te une con tu lado esencial sensible, receptivo y soñador, y te ayuda a aceptarlo y a integrarlo en tu personalidad. Absorbe el miedo a los sentimientos y tiene un efecto armonizador sobre el equilibrio emocional.
En el plano corporal apoya la purificación de las vías linfáticas bloqueadas, y en las mujeres se encarga de mantener un equilibrio hormonal adecuado.

Cuarzo rosa: La delicada y rosácea luz del cuarzo rosa favorece la suavidad, la ternura y el amor. Envuelve tu alma en una vibración amorosa en la que pueden sanar las heridas del corazón originadas por la dureza, la brutalidad o la falta de atención, y puede abrir tu alma cada vez más al amor y darle más amor.
El cuarzo rosa te enseña a aceptarte y a amarte a ti mismo, abre tu corazón para la manifestación del amor y de la dulzura que hay en ti, en otras personas y en la creación. También te hace sensible a la belleza de la música, la poesía, la pintura y otras artes, y estimula tu fantasía y tu capacidad de expresión creativa.
Turmalina: La turmalina rosa-roja te saca de las estructuras sentimentales indolentes; abre y ensancha tu corazón. También abre tu conciencia al aspecto alegre y jovial del amor. Te une con la manifestación femenina del amor divino, que se expresa en la belleza de la creación, en la jovialidad despreocupada, en la danza espiritual y en el juego. De esta forma integra las diferentes manifestaciones del amor mundano y divino. 
También es particularmente idónea para el chakra cordial la turmalina rosa con un reborde verde, que con frecuencia se obtiene cortada en discos (turmalina de sandía). Aquí, las cualidades de la turmalina rosa-roja se encuentran insertas en la vibración curativa y armonizadora del verde.
Kunzita: En la kunzita se unen el delicado rosa del amor superior y el violeta del chakra coronal, que apoya la unificación con lo divino. 
La kunzita abre tu chakra cordial al amor divino. Te ayuda a hacer crecer el amor de tu corazón hacia el altruismo y la percepción. Para ello te proporciona orientación y te lleva de vuelta siempre por este camino.
Esmeralda: La esmeralda es el amor del universo, puesto que intensifica y profundiza el amor en todos los planos. Da paz y armonía y te pone en concordancia con las fuerzas de la naturaleza. También te desafía a hacerte igual a su luz radiante y te muestra las áreas en las que aún no sucede así.
La esmeralda atrae energías curativas del cosmos en dirección a la Tierra. Regenera, rejuvenece, refresca y tranquiliza.
Jade: La suave luz verde del jade proporciona paz, armonía, sabiduría de corazón, justicia y modestia. El jade relaja y serena el corazón, te hace descubrir y vivir la belleza de todo lo creado, fomentando así tu estima y amor por la creación. El jade ayuda ante la intranquilidad y el desconcierto, y propicia la conciliación de un sueño apacible y sueños agradables.

Aguamarina: El color azul luminoso de la aguamarina es como el mar en el que se refleja un cielo despejado. La aguamarina ayuda al alma a convertirse en un espejo para la infinita amplitud del espíritu. Favorece la comunicación con el yo más interior y aporta luz y transparencia a los Ancones más ocultos del alma. Sus vibraciones aportan al alma pureza, libertad y amplitud, con lo que aquella puede abrirse a una clarividencia visionaria y a un entendimiento intuitivo, y también ayuda a expresar libre y creativamente este saber. Bajo la influencia de la aguamarina, el alma puede convertirse en un canal para el amor desinteresado y la fuerza curativa.

Turquesa: La turquesa, en cuyo color se aúnan el azul del cielo y el verde de la tierra, conjuga los ideales elevados del espíritu con la fuerza original de nuestro planeta. Ayuda a expresar ideas y conocimientos intelectuales y a integrarlos en la vida sobre la Tierra. Además, atrae energías positivas y protege al cuerpo y al alma de los influjos negativos.

Calcedonia: La calcedonia blanca y azul tiene un efecto positivo sobre la glándula tiroides. Posee una influencia sedante y equilibradora sobre el estado de ánimo, reduce la irritabilidad y la hipersensibilidad. Gracias a su influencia sedante, abre el acceso a la inspiración interior y propicia la automanifestación por medio del lenguaje y la escritura.

Lapislázuli: En el color profundamente azul del Lapislázuli se insertan, al igual que las estrellas sobre un cielo nocturno, inclusiones doradas de pirita. Transmite al alma una vivencia de seguridad en el cosmos y la abre para la vida infinita en el universo. Guía el espíritu hacia el interior, potencia su fuerza y le ayuda al conocimiento de relaciones jerárquicamente superiores. Al fomentar la intuición y la visión interior, permite reconocer el sentido oculto y las fuerzas que actúan detrás de las cosas; además, transmite una profunda alegría sobre los milagros de la vida y del universo.
Zafiro añil: Un zafiro claro y transparente abre el espíritu para el saber cósmico y las verdades eternas. Sus vibraciones provocan una depuración, transformación y renovación del alma y del espíritu. Constituye un puente entre lo finito y lo infinito, y hace que la conciencia fluya junto con el río del amor y el conocimiento divinos. También da transparencia al alma que busca en la vía espiritual.
Sodalita: La Sodalita de color azul oscuro clarifica el entendimiento y lo faculta para los pensamientos profundos. Su serena radiación aporta serenidad y fortalece los nervios. La sodalita también contribuye a disolver patrones de pensamiento viejos. Transmite la confianza y la fuerza para defender el propio punto de vista y para transmitir ideas y conocimientos en la vida cotidiana.

Amatista: El fuego rojo de la actividad y la luz azul de la sensibilidad, del silencio y de la amplitud se unen en la amatista en una nueva fuerza. La amatista proporciona una tranquilidad llena de vida en la que se disuelven las angustias y las inarmónicas, y transmite confianza y entrega a las fuerzas del universo. Dirige el espíritu hacia la infinitud y favorece la meditación y la inspiración.
Cristal de roca: El cristal de roca guía al hombre a una totalidad mayor que aúna en sí armónicamente la variada multiplicidad de la vida. Aporta claridad y luz al espíritu y al alma y promueve el conocimiento espiritual. Ayuda al alma a unirse con el alma universal. Además, disuelve los estancamientos y bloqueos, proporciona protección y da nueva energía.




martes, 17 de marzo de 2020

Campo energético humano

Conclusiones

Si definimos el campo energético humano como todos los campos o emanaciones del cuerpo del individuo, podremos ver que muchos componentes bien conocidos del CEH han sido medidos en laboratorios. Son los componentes electrostáticos, magnéticos, electrónicos, sónicos, térmicos y visuales del DEH. Todas estas mediciones concuerdan con los procesos fisiológicos normales del cuerpo, superándolos para aportar un vehículo al funcionamiento psicosomático.

Las mediciones de la doctora Hunt muestran frecuentemente definidas para colores de aura igualmente precisos. Dichas frecuencias pueden tener sobretonos más altos que no fueron registrados a causa de la limitaciones del equipo de laboratorio utilizado.

Las mediciones relacionadas más arriba muestran también que el CEH se compone de partículas y que tiene un movimiento semejante al de un fluido, como las corrientes de aire o de agua. Estas partículas son diminutas, incluso subatómicas según algunos investigadores. Cuando dichas partículas ínfimas se desplazan juntas formando nubes, los físicos suelen denominarlas plasmas. Éstos se atienen a determinadas leyes físicas, lo que ha llevado a los físicos a considerarlos como un estado entre la energía y la materia. Muchas de las propiedades del CEH medidas en laboratorio sugieren un quinto estado de la materia, denominado "bioplasma" por algunos científicos.

Estos estudios demuestran que el modelo corporal ordinario formado por sistemas (como el sistema digestivo) resulta insuficiente. Es necesario desarrollar un modelo adicional basado en el concepto de un campo energético organizador. El modelo de un campo electromagnético complicado (CEC) no satisface por completo este fin

Según la doctora Valorie Hunt, "se puede considerar el cuerpo desde un concepto cuántico de energía que surge de la naturaleza celular, atómica del cuerpo en funcionamiento y que atraviesa los tejidos y los sistemas". Sugiere que sería conveniente contar con una visión holográfica del CEH. "El concepto del holograma que surge en la investigación física y del cerebro parece aportar una visión auténticamente unificadora y cósmica de la realidad que exige la reinterpretación de todos los hallazgos biológicos en otro plano".

Marylin Feguson declaró en el Brain Mind Bulletin que "el modelo holístico ha sido descrito como "paradigma emergente", una teoría integradora que atraerá a toda la maravillosa fauna silvestre de la ciencia y el espíritu. He aquí, por fin, una teoría que casa la biología con la física en un sistema abierto".


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martes, 10 de marzo de 2020

Manos que curan

Somos el producto de la herencia científica occidental en mayor grado del que nos gustaría admitir. El modo en que hemos aprendido a pensar y muchas de nuestras autodefiniciones se basan en los mismos modelos científicos utilizados por la física para describir el universo material. Ofrezco en esta sección una breve exposición sobre los cambios por los que ha pasado la descripción científica del mundo físico y sobre el modo en el que esta descripción se corresponde con los cambios en nuestras autodefiniciones.

Es importante recordar que una de las bases del método científico occidental consiste en hallar la concordancia entre las pruebas matemáticas y experimentales. Si no logra encontrar la concordancia, el físico buscará otra teoría hasta que dichas pruebas existan y expliquen una serie de fenómenos. Esto es lo que convierte al método científico occidental en una herramienta tan poderosa en su uso práctico y lo que conduce a importantes investigaciones en campos tales como el empleo de la electricidad y la utilización de los fenómenos subatómicos en medicina, por ejemplo en los rayos X, los scaners, las instalaciones de TAC y los láser.

Conforme nuestros conocimientos progresan se produce continuamente el descubrimiento de nuevos fenómenos. Muchas veces, éstos no se pueden describir mediante las teorías que se manejaron al explicarlos. Generalmente se postulan nuevas teorías, más amplias, basadas en todo el conocimiento acumulado con anterioridad; se proyectan y se llevan a práctica nuevos experimentos hasta que se encuentra la concordancia entre la experimentación y la nueva prueba matemática. Se aceptan las nuevas teorías como leyes físicas. El proceso de encontrar nuevas formas para describir fenómenos nuevos siempre amplía nuestros puntos de vista, lo cual constituye un reto para nuestra limitada concepción habitual sobre la naturaleza de la realidad física. Procedemos entonces a incorporar las nuevas ideas a nuestras vidas y empezamos a vernos de forma distinta a nosotros mismos.

Toda esta parte demuestra que el punto de vista científico de la realidad apoya la idea de que estamos compuestos por campos energéticos y va, de hecho, mucho más allá. Hasta alcanzar reinos que justamente estamos empezando a experimentar, es decir, nos conduce a una visión holográfica del universo. En este universo, todas las cosas están interconectadas, correspondiendo a una experiencia holística de la realidad. Pero revisemos en primer lugar parte de nuestra historia.

del libro “Manos que curan” de Barbara Ann Brennan

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martes, 3 de marzo de 2020

Septenios

LOS SEPTENIOS:
Cada 7 años, tenemos que enfrentarnos a una crisis. Desde el nacimiento hasta los 42 años, pasamos por etapas que conforman el proceso de afirmación. Estas cinco etapas primeras, son las más importantes para la persona.
Desde los 42 años en adelante, se convierte en un proceso de transformación.

🌞PRIMERA ETAPA
Edad: 0 a 7 años
Conflicto: LA DISTANCIA. En esta etapa es normal que los chicos teman la ausencia o distancia . Lo que puede agrandar aún más este miedo, es la posible muerte de un familiar o una mascota. La separación de los padres también es un factor importante, que enquista el temor. Si uno no trabaja bien este miedo, puede quedar atrapado en el temor al abandono.
Actitud: PRESENCIA. Los padres tienen que mantener su presencia en esta etapa de la vida, tanto cualitativa como cuantitativamente. Es fundamental tanto la figura materna como la paterna.
Elemento: AGUA. Favorecer el contacto con el agua, es sanador en esta etapa de la vida. A través de ella, los niños canalizan mucha energía.
Nivel de conciencia EL YO. Los niños necesitan límites claros y precisos, de seguridad. “Las normas valen por sí mismas”. No hace falta darles explicaciones respecto a lo que se les dice, pero sí que sientan seguridad.
Sentido: GUSTO. En esta etapa es fundamental variar la alimentación. De esta forma ellos reconocen que no todo lo que les gusta es nutritivo. La variedad permite que aprendan a disfrutar todo.

🔆SEGUNDA ETAPA
Edad: 7 a 14 años
Conflicto: CERCANÍA. Miedo al otro, a que no me quiera, a que no le agrade.
Actitud: AUTONOMÍA. Ayudarlos a que enfrenten sus situaciones por ellos mismos, que tomen sus decisiones. Estar cerca y acompañarlos es mision de los padres. “La norma se apoya en un valor”. Hay que dar explicaciones de lo que se les dice. Fundamental que aprendan a saludar y agradecer, les otorga sentido de dignidad. Época de burlas entre niños. Sucede en la etapa escolar y en la familiar. Si en el núcleo íntimo la burla llega a la crueldad, los padres deben intervenir.
Elemento: FUEGO. Favorecer el acercamiento al fuego es sanador. Época de campamentos y fogones, muy importantes en esta edad.
Nivel de conciencia SOCIAL. Nace la espontánea solidaridad en los niños. Hay que favorecer el sentido solidario, ya que los ayuda a valorarse como personas y a entender al prójimo.
Sentido: VISTA. Hay que ayudarlos a ver la vida. Se pueden ver videos o películas junto a los niños y luego reflexionar juntos; qué interpretaron, cómo se sintieron, etc. Hacer filosofía de niños. Enseñar nombre de las estrellas. En esta etapa de la vida, la enseñanza de las constelaciones es algo que no se olvidan más.

🌞TERCERA ETAPA
Edad: 14 a 21 años
Conflicto: CAMBIO. En esta etapa comienza el proceso hormonal de todo adolescente. Es cuando se constituyen como personas, y necesitan tomar distancia de los padres.
Actitud: SEGURIDAD. Los padres tienen que poder decirle a su hijo “vos podés contar conmigo”. No tienen que involucrarse en la vida de su hijo, mas bien tienen que lograr ser como faros, ser los referentes. Los chicos se nutren de su consistencia. Hay que dejar que hagan su proceso. Los hijos no quieren padres perfectos, pero si coherentes.”Ser como faros plantados en valores coherentes y consistentes”.
Elemento: AIRE. Hay que promover el contacto al aire libre, el espacio. Es sanador para los adolescentes que canalicen su energía a través de este elemento.
Nivel de conciencia: EXISTENCIAL. Ellos tienen que aprender una actitud crítica positiva de la vida. Es la etapa donde tienen que reflexionar por el significado de la vida, por el sentido de sus vidas.
Sentido: TACTO. Promover las manualidades, artesanías, el sentir las cosas y trabajar con las manos. Aprender un instrumento musical.

🌟CUARTA ETAPA
Edad: 21 A 28 años
Conflicto: CONTINUIDAD. Rutina. Todo compromiso genera sensación de pérdida de libertad para una persona
Actitud: CREATIVIDAD. Hay que hacer en forma extraordinaria las cosas ordinarias de la vida. “Mostrar ser creativo”. Es un valor que los hijos tienen que adquirir por el contagio de la actitud de los padres.
Elemento: TIERRA. Contacto con el parque, el jardín, la tierra. La naturaleza sigue su ritmo y no es rutinaria. La rutina no existe, son ciclos naturales.
Nivel de conciencia: TRANSPERSONAL. En esta etapa se tiene que cuestionar el sentido de la vida. Se empieza a descubrir la misión en la vida; para qué estoy, de donde vengo, hacia donde voy. Qué hago de mi vida y por qué.
Sentido: OLFATO. En esta etapa prima el sentido del olfato, para elegir el tipo de pareja que me va a acompañar durante mi vida, el trabajo, etc. Se busca desarrollar el sentido común.

🌞QUINTA ETAPA
Edad: 28 a 42 años (2 etapas juntas)
Conflicto: A PERDER. Perder lo que me gustaba hacer, mi deporte, el tiempo que tenía para mí, el trabajo, la seguridad material, la virilidad, la juventud, etc.
Actitud: NO HAY QUE TENER, HAY QUE SER. Es el momento de dedicar tiempo y energía a mi ser interior. “Crecimiento y afirmación interior”
Elemento: LUZ/SOL. Tiempo de tener claridad. La soledad es necesaria; no es aislamiento, es encontrarse con uno mismo.
Nivel de conciencia: UNIDAD. Conciencia comunitaria. No soy, somos. En esta etapa hay que lograr adoptar el agradecer y sonreír, como una actitud de vida. El que lo logra, en vez de deprimirse y quejarse, es el que aprendió a vivir.
Sentido: OÍDO. Escucharnos y escucharlo. Es tiempo para escuchar y aprender. Prestar atención a lo más sagrado de uno mismo. Saber estar a la escucha.
De los 42 años en adelante, los miedos se espejan con las edades anteriores correspondientes. Si realmente aprendí a vivir, entonces…

🌞SEXTA ETAPA
Edad: 42 a 49 años
Conflicto: CONTINUIDAD. Si trabajé mis miedos, a esta edad no temo a la rutina. Lo que deseo es aterrizar todo lo que he aprendido. La persona vive de recreo, siente muchas ganas de transmitir y dar. No se aburre, siempre encuentra la forma creativa de darse y comunicar. Busca estar en contacto con la tierra, en su jardín o regar sus plantas. Si no trabajó sus miedos, en vez de ”ser”, va a buscar “tener”. En vez de estar en contacto con la tierra, va a querer poseer cosas, poseer tierras. Esta edad es la última oportunidad que tengo para saber cuál es mi misión personal en la vida. El sentido es el olfato. La persona que superó su miedo, encuentra la sabiduría oculta en los aromas. Disfruta las esencias, prende sahumerios, etc.

🔆SÉPTIMA ETAPA
Edad: 49 a 56 años
Conflicto: CAMBIO. Si la persona no trabajó su interior, a esta edad va a buscar la seguridad afuera, en los otros o en los hijos. Vuelve la amistad, el reencuentro con los amigos, el sentir “vos podes contar conmigo”. El nivel de conciencia es existencial. Si la persona no creció, va a adoptar una actitud crítica negativa ante la vida. Si creció interiormente, va a ser una persona positiva, que colabora y participa para que las cosas mejoren. El sentido es el tacto. Se vuelve a las actividades manuales, a redescubrir el amor en la pareja.

OCTAVA ETAPA
Edad: 56 a 63 años
Conflicto: CERCANÍA. Si la persona no superó sus miedos, en esta etapa va a tener mucho temor al otro, al daño a ellos o a sus hijos. Pánico ante la inseguridad y el daño. Si no trabajó, ante el temor, se va a cerrar. En vez de autonomía, se encierra en su casa, no sale. El sentido es el fuego; se busca el compartir los asados, hacer fogatas. El nivel de conciencia es el social. Si creció como persona, quiere ser útil, escuchar, participar y tomar contacto con la realidad.

🔆NOVENA ETAPA
Edad: 63 a 70 años
Conflicto: ABANDONO. Si no trabajó sus miedos, la persona reclama presencia. Está mal ante la vida y quiere que le llenen la vida, entonces hace reclamos de presencia, tiempo, energía. Es egoísta y se enferma para llamar la atención. Hay que ponerle límite a estas personas. El elemento es el agua, y ayuda a disolver los miedos internos. El sentido es el gusto. Si aprendió a vivir, la persona come poco, pero come bien. Su alimento habla de su estado de conciencia.

🌞DÉCIMA ETAPA
Edad: 70 a 84 años
Conflicto: A PERDER. Si la persona trabajó sus miedos, sabe que la vida con la muerte no termina, es sólo un paso. No teme perder. Es un faro para los demás, le encanta el sol y abre todas las ventanas de su casa para que entre la luz. El nivel de conciencia es la unidad, y se preocupan por la unión y la familia. El sentido es el oído. La persona escucha el doble de lo que habla. Escucha con atención lo que tenés para decir y no te llena de palabras. En caso contrario, habla el doble de lo que escucha.

Para saber más puedes leer el libro La tierra como escuela.

martes, 25 de febrero de 2020

Primer chakra


El contenido energético del primer chakra es el poder tribal. La palabra "tribu" no sólo es sinónimo de familia, sino que es también un arquetipo, y como tal tiene connotaciones que trascienden su definición más tradicional. 

En su sentido grupal, fuerza de voluntad grupal, creencias de grupo. Todos esos significados constituyen el contenido energético de nuestro primer chakra.

El primer chakra nos conecta y afirma; es nuestra conexión con las creencias familiares tradicionales, que favorecen la formación de la identidad y la sensación de pertenecer a un grupo de personas de un lugar geográfico determinado. 

Para concetar con la energía del primer chakra, centre la atención durante un momento en algo tribal que le active una reacción emocional, por ejemplo:
  • escuchar el himno nacional
  • presenciar un espectáculo militar
  • ver a un atleta cuando recibe una medalla de oro en los Juegos Olimpicos
  • asistir a la boda de una persona querida
  • enterarse de que a un niño o un niña le han puesto su nombre
Mientras centra la atención en la experiencia que elija, tenga presente que la zona del cuerpo donde se genere la reacción es su chakra tribal.

Ubicación: La base de la columna (en el cóccix)

Conexión energética con el cuerpo físico: La columna, el recto, las piernas, los huesos, los pies y el sistema inmunitario.

Conexión energética con el cuerpo emocional/mental: El primer chakra es el cimiento de la salud emocional y mental. La estabilidad emocional y psíquica se origina en la unidad familiar  y el primer entorno social. Diversas enfermedades mentales se generan a causa de disfunciones familiares, entre ellas las personalidades múltiples, el transtorno obsesivo compulsivo, la depresión y los comportamientos destructivos como el alcoholismo.

Conexión simbólica/perceptiva: La energía del primer chakra se manifiesta en nuestra necesidad de lógica, orden y estructura. Esta energía nos orienta en el tiempo y el espacio y orienta nuestros cinco sentidos. Cuando somos niños percibimos y conocemos el mundo físico a través de los cinco sentidos. La energía del primer chakra tiene dificultades para interpretar simbólicamente la vida, de modo que nuestros cinco sentidos nos dan percepciones literales y nos hacen apreciar las cosas por su valor aparente o facial. Hasta que no somos mayores no somos capaces de buscarle un sentido simbólico a los acontecimientos y las relaciones. 

(...)

Miedos principales: Miedo de no sobrevivir físicamente, de ser abandonado por el grupo y a la pérdida del orden físico.

Fuerzas principales: La identidad tribal/familiar, el vinculo que nos une a la tribu y su código de honor; el apoyo y la lealtad que dan la sensación de seguridad y conexión con el mundo físico. 

Verdad sagrada: La verdad sagrada inherente al primer chakra es que Todos somos uno. Aprendemos esta verdad y exploramos su poder creador mediante las experiencias conectadas con la dinámica tribal o de grupo. Esta verdad conlleva el mensaje de que estamos conectados con todo lo que vive y que cada opción que hacemos y cada creencia que tenemos influye en la totalidad de la vida. (...) Como parte del desarrollo espiritual y la salud biológica, esta verdad sagrada tiene su expresión física en el honor, la conexión y la afirmación, la necesidad de cimiento espiritual y la capacidad de utilizar el poder físico para sobrevivir.

Comenzamos a descubrir que Todos somos uno cuando empezamos la vida en el seno de una tribu o familia. Pertenecer a una tribu es una necesidad primordial, ya que dependemos totalmente de nuestra tribu para cubrir las necesidades básicas de supervivencia: alimento, techo y ropa. Como seres tribales, estamos diseñados energéticamente para vivir juntos, crean juntos, aprender juntos, estar juntos y necesitarnos mutuamente. Cada uno de nuestros ambientes tribales, desde la tribu biológica o las tribus que formamos con compañeros de trabajo, hasta nuestros lazos tribales con amigos, nos ofrecen los marcos físicos dentro de los cuales podemos explorar el poder creativo de esta verdad. 

del libro, Anatomía del espíritu.