Hoy es el día mundial de la Tierra.
Y quiero enlazar este tema con la belleza, concepto con el
que comencé a compartir en el canal de Instagram esta semana.
Hoy os invito a observar la belleza de la Tierra, e incluso
a sentirla.
Para ello, os propongo que os sentéis frente a un árbol,
frente a una flor, una puesta de sol, un paisaje o un horizonte marino. Con
calma, observadlo. Dejad que su esencia os invada, que os transmita lo que
tiene que deciros. Sentid su grandeza, su infinitud y, al mismo tiempo, su
delicada finitud.
¿Cómo ha podido surgir esa belleza?
Por ejemplo, si os fijáis en una flor, ha precisado una
semilla donde ya estaba contenida en potencia. Para desarrollarse ha necesitado
agua, la luz del sol… Pero ¿qué ocurre cuando hay un exceso o un defecto de
agua? ¿Un exceso o un defecto de sol?
Esto me lleva a pensar que la belleza no es solo esplendor sino también equilibrio
y armonía pero como decían en la historia interminable, esa es otra historia y
debe ser contada en otra ocasión.
Disfrutad de la belleza de la Tierra hoy.