miércoles, 25 de marzo de 2026

Te hiciste fuerte...

 Te hiciste fuerte… porque en algún momento no te sentiste sostenida.

Aprendiste a poder con todo, a sostener, a resolver, a no depender.

No porque quisieras…

sino porque tu alma sintió que era lo único seguro.

Y esa fuerza te ha traído hasta aquí.

Pero también cansa.

Porque hay una parte de ti, más suave, más profunda, que anhela descansar, confiar… dejarse sostener.

No es que tengas demasiada energía masculina.

Es que has estado protegiendo tu corazón.

Y ahora tu alma te susurra algo diferente:

Puedes seguir siendo fuerte… sin dejar de ser sensible.

Puedes sostener… y también permitirte recibir.

Puedes confiar… poco a poco, a tu ritmo.

No tienes que elegir entre una parte de ti u otra.

Tu verdadera esencia es el equilibrio… ese punto donde la fuerza y la suavidad se encuentran y empiezan a caminar juntas.

Ejercicio:

Esta noche, antes de dormir, ya en la cama,pon tus manos sobre tu corazón.

Respira suave.

Y agradécete…

🩷Por todo lo que has sostenido.

💙Por todo lo que has aprendido.

💚Y abre un espacio, aunque sea pequeño, para algo nuevo:

“Me permito aprender el equilibrio entre dar y recibir… conmigo misma.”

No hay comentarios:

Publicar un comentario