miércoles, 1 de julio de 2026

Comprendiendo

 Hoy quiero ampliar un poco lo que ocurre con la dispensa karmica porque la comprensión, aunque a veces pueda sentirse como una auténtica revelación, lo normal es que sea un proceso.

En el pasado, ante un dolor, yo buscaba explicación y ello me producía tranquilidad.

Pero la comprensión es una experiencia, no una aspirina espiritual.

Ante un dolor, lo primero sentirlo. Eso es estar presente. 

Es abrir un espacio vacío en nuestro interior para sentir todo lo que esta sucediendo porque lo demás es una huida hacia adelante.

Sólo a través de sentir, de la presencia, podremos integrar y luego comprender. 

Y es esa comprensión a la que me refería al hablar de dispensa karmica.

Porque verdadera sabiduría no se obtiene por comprender más deprisa, sino por permanecer presentes el tiempo suficiente para que la comprensión nazca por sí misma.

🙏🪽

Dispensa karmica

 Hay experiencias que vuelven una y otra vez en nuestra vida.

Diferentes personas pero mismo patrón. Misma sensación interna.

A eso muchas tradiciones lo han llamado karma:

No como castigo, sino como aquello que aún no ha sido comprendido del todo.

Desde la Cábala, el tikún habla de lo mismo: 

Aquello que el alma viene a integrar para volver a la unidad.

El karma muestra el patrón.

El tikún, el sentido.

Y en los Registros Akáshicos, no se trata solo de entender… sino de recordar desde otro lugar.

Cuando la conciencia cambia, la vida también cambia su forma de mostrarse.

A eso, en los cursos de registros akáshicos, lo llamamos dispensa kármica.

No porque algo desaparezca sino porque deja de ser necesario repetirlo para comprenderlo.

Y entonces sucede lo esencial:

Dejas de reaccionar desde lo conocido.

Y tu Vida comienza empieza a ordenarse desde dentro.


🙏✨