Hoy quiero ampliar un poco lo que ocurre con la dispensa karmica porque la comprensión, aunque a veces pueda sentirse como una auténtica revelación, lo normal es que sea un proceso.
En el pasado, ante un dolor, yo buscaba explicación y ello me producía tranquilidad.
Pero la comprensión es una experiencia, no una aspirina espiritual.
Ante un dolor, lo primero sentirlo. Eso es estar presente.
Es abrir un espacio vacío en nuestro interior para sentir todo lo que esta sucediendo porque lo demás es una huida hacia adelante.
Sólo a través de sentir, de la presencia, podremos integrar y luego comprender.
Y es esa comprensión a la que me refería al hablar de dispensa karmica.
Porque verdadera sabiduría no se obtiene por comprender más deprisa, sino por permanecer presentes el tiempo suficiente para que la comprensión nazca por sí misma.
🙏🪽
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