La intención marca la dirección.
Cordovero.
Hoy os propongo un ejercicio
diferente pero antes... Una breve introducción.
En la Cábala nos enseñan que las
ideas de carencia y deseo tienen la misma raíz y dependiendo de cómo estén
situadas esas energías, cambia la percepción.
Como dice Mario Sabán: Cuando
deseas eres un carente feliz y cuando te sientes carente, tienes un deseo
infeliz.
El deseo es un concepto positivo
y la carencia es el polo opuesto, es negativo.
Vivimos en un mundo dual, de
opuestos energéticos. Y los conceptos, para los que utilizamos palabras tienen
poder.
En una de mis formaciones de PNL
aprendí que las personas de éxito utilizan aproximadamente un 50 % de palabras
positivas en su vocabulario. Ahora piensa en cómo es tu proporción. Seguramente
no lo sepas porque nunca te has parado a observar, a escuchar tu propio diálogo
interior.
Lo que quiero transmitir, es que
el lenguaje es clave para situarnos en la parte positiva y, por tanto, toda
carencia puedes convertirla en un deseo.
No se trata negar la carencia
sino cambiar la posición desde la que nos relacionamos con ella. Porque no es
lo mismo:
“Me falta amor”, que “Deseo vivir
el amor”.
Aquí te dejo el ejercicio para
que empieces a practicar.
Tienes que transformar la palabra
Nada en Todo, cambiando una letra cada vez.
Y luego la palabra Lejos en
Cerca.
Te invito a experimentar cómo un
cambio de mirada puede transformar tu percepción.
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