El amor propio también es poner límites.
Tu alma es infinita y sabe a qué vino pero no sabe que tú, al contrario que
ella, no eres eterna. Ella cree que puedes con todo, que debes saberlo todo,
abarcarlo todo.
Pero tú, humana, eres finita.
Tienes límites como el tiempo y el
espacio, y no puedes vivir vivir como si fueras ilimitada porque ellos te
provoca agotamiento, dispersión, confusión.
El amor hacia ti misma comienza con
reconocer esto.
No eres menos espiritual, amorosa,
sabia, por decir NO, por elegir prioridades, por estudiar menos y descansar
más.
Decir que NO a lo que no está alineado
con tu propósito es un acto profundo de
amor propio.
Organizar tu tiempo, cuidar tus ritmos,
poner orden a tu vida… también lo es.
Querer abarcarlo todo, saberlo todo,
estar en todo, no es amor propio. Es una trampa del ego que confunde potencial
con omnipotencia.
Sí, tienes un gran potencial para ser
desarrollado en este tiempo y espacio al
servicio de tu propósito.
Amarte también es descansar, escuchar tu
intuición, y dejar que ella te guíe en lo esencial. Ese es el verdadero trabajo
interior.
Ese es el verdadero AMOR PROPIO.
🙏
Cuando el alma se expande, el Cielo se
abre, los Rayos descienden, y los cantos suenan y retumban en otros corazones
ayudándoles a ser el Amor que tú ya eres.
Te damos las gracias.
🙏