viernes, 6 de diciembre de 2013

Cuento

En la selva vivían tres leones. Un día, el mono, representante electo por los animales, convocó a una reunión a todos los habitantes de la selva, para poder tomar una decisión.
 
Y les dijo:

- Todos sabemos que el león es el rey de los animales.
- Pero aquí viven tres leones y los tres son muy fuertes.
- ¿A cuál de ellos debemos rendir obediencia?
- ¿Cuál de ellos deberá ser nuestro rey?


Los leones supieron de la reunión que se estaba realizando y comentaron entre sí:

- Es verdad, la preocupación de los animales tiene mucho sentido.
- Una selva no puede tener tres reyes.
- Luchar entre nosotros no queremos, ya que somos amigos.
- Necesitamos saber cuál será el elegido, pero, ¿cómo lo haremos?


Los animales que participaban en la reunión, después de mucho deliberar, llegaron a una decisión y se la comunicaron a los tres leones:

- Encontramos una solución muy simple para el problema.
- Los tres vais a escalar la montaña – dijo el mono.
- El que llegue primero a la cima, será consagrado nuestro rey – dijo el ciervo.


La montaña que tenían que escalar era la más alta de toda la selva. El desafío fue aceptado y todos los animales se reunieron al pie de la montaña para asistir la gran escalada. El primer león intentó escalar y no pudo llegar. El segundo empezó con todas las ganas, pero, también fue derrotado. El tercer león tampoco lo pudo conseguir y bajó derrotado. Los animales estaban impacientes y curiosos; si los tres fueron derrotados, ¿ahora cómo elegirían un rey?

En este momento, un águila, grande en edad y en sabiduría, pidió la palabra:

- ¡Yo sé quién debe ser el rey!

Todos los animales hicieron silencio y la miraron con gran expectativa.
- ¿Cómo?, preguntaron todos.
- Es simple – dijo el águila.
- Yo estaba volando bien cerca encima de ellos y cuando volvían derrotados en su escalada por la montaña, escuché lo que cada uno dijo a la montaña.


El primer león dijo:
- ¡Montaña, me has vencido!

El segundo león dijo :
- ¡Montaña, me has vencido!

El tercer león dijo:
- ¡Montaña, me has vencido, por ahora!
- Pero ya llegaste a tu tamaño final, y yo todavía estoy creciendo.
- Volveré


La diferencia, completó el águila , es que el tercer león tuvo una actitud de vencedor cuando sintió la derrota en aquel momento, pero no desistió, y para quien piensa así, su persona es más grande que su problema. Si él es el rey de sí mismo, está preparado para ser el rey de los demás.

Los animales aplaudieron con entusiasmo al tercer león que fue coronado El Rey de los Animales.

(desconozco el autor)

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